Uruguay y la democracia
Antonio Abal O. (29/10/2009 19:59)
Hablar de los Tupamaros en la década del 70, era poco menos que hablar del Apocalipsis. El Uruguay, como la mayoría de los países de cono sur, tenía como gobierno a una de las peores dictaduras militares. Los jóvenes, que en 1965 habían organizado el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaro (MLN-T) sufrieron la cárcel y la tortura, existen versiones que señalan la intención de enloquecer a los encarcelados a través de un proceso lento de tortura contínua. Muchos de los prisioneros lograron sobrevivir, entre ellos el actual candidato a la presidencia por el Frente Amplio José Mujica. Detrás de este hombre, con la apariencia de un abuelo bonachón, se encuentra toda una historia de lucha, armada (65-73) en su primera etapa y política en la segunda que comienza en 1985 con la reconquista de la democracia en el Uruguay.
Uno de los primeros cambios de la dictadura hacia el régimen democrático fue el Uruguayo y también una de las primeras experiencias del viraje estratégico de las organizaciones guerrilleras para incursionar, como organizaciones políticas en democracia.
Raúl Sendic otro líder del movimiento tupamaro, planteó la incorporación al Frente Amplio, éstos fueron aceptados con recelo en 1989, año en que fallece Sendic vencido por el peso de las torturas y la cárcel.
Las elecciones en el Uruguay son el producto de un respeto a las reglas democráticas y sus consecuencias; un ejemplo de ese respeto son las declaraciones del hijo de José María Bordaberry, candidato presidencial que obtuvo el tercer lugar, señalando que no impedirá las acciones que afecten a la gestión de su padre, si el plebiscito decide por la no caducidad.
La gestión de Tabaré Vasquez, muy criticada por las tendencias radicales de la izquierda uruguaya, ha demostrado el difícil tránsito de una economía centrada en el mercado, hacia una intervención estatal y de redistribución de los ingresos para reducir los índices de pobreza; el mal congénito de las medidas neoliberales, que hoy aquejan a gran parte de los países del mundo incluidos los llamados del primer mundo.
Una lección que debe llevarnos a la reflexión es la segunda vuelta como mecanismo de definición electoral. Está visto que Mujica ha ganado con más del 45% de votación, teniendo una mayoría parlamentaria, pero es incongruente como probable que pierda el gobierno, por un eventual "desarreglo" político, pero esas son las reglas y como dijo Mujica: "si pierdo me voy a sembrar a mi chacra" ningún aviso anticipado de fraude ni nada parecido; sencillamente una aceptación básica de la democracia acatar el dictamen de la mayoría electoral.
En nuestro país las acusaciones de fraude electoral, son acciones que en lenguaje popular se llaman "curarse en salud" es decir son una buena excusa, generalmente para los perdedores, ya tuvimos un antecedente el año 2002.
Ojala varios de los candidatos nos den la buena noticia que finalizadas las elecciones se marcharán, sino a sus chacras, a sus lugares habituales de trabajo aceptando el veredicto del pueblo.
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